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La verdad de Carlos Torres Garcés, entrenador del Emelec. Dice que duerme tranquilo porque trabaja bien, y que las horas bajas del equipo van a pasar. Diario Extra

Estar 17 meses como técnico de un equipo de fútbol en el Ecuador y siendo entrenador nacional es un verdadero récord, además de ser un logro que muy poco se ve, pero es lo que consigue Carlos Torres Garcés al frente de Emelec. Que pasan las horas tristes en la tabla de posiciones es verdad, sin embargo en pleno mayo la gente no se acuerda que en diciembre del 2006, Torres Garcés era considerado lo más grande cuando alcanzó la clasificación a Copa Libertadores.

No obstante el fútbol es de resultados y el entrenador sabe lo que sucede. Este tiempo es el más duro que le ha tocado vivir con el ballet azul, pero eso no le quita el sueño, ni tampoco lo pone nervioso ni molesto, sigue con su buen temperamento y solo espera que las cosas se den.

Entrevista a DT Emelec

EXTRA dialogó con el entrenador sobre su parte humana, de esa que poco se dan cuenta aquellos hinchas que van a insultar al estadio.

El entrenamiento de ayer habí­a terminado, habí­an pocos periodistas, Torres Garcés cerró la jornada con un penalti, luego les dijo varias sugerencias a sus jugadores, pensaba que era todo por la mañana, pero el requerimiento nuestro para la entrevista tuvo una respuesta con humor.

“Hacemos una rueda de prensa… o le doy entrevista uno a uno”, a lo que le contesté que solo era con EXTRA el reportaje y él volvió a responder: “Si la entrevista es por separado por lo menos son 10 dólares…, pero si es para todos, completamente gratis…” lo cual evidencia que, a pesar de los malos resultados, se percibe en el técnico nacional el buen humor y la tranquilidad.
Y después de todo lo que ha pasado el “Palillo”, entre malas crí­ticas y los problemas con la hinchada, bien podemos decir que sus horas malas llegaron al tope y lo que se viene puede ser la recuperación del elenco.

¿Es duro mantenerse tanto tiempo como entrenador siendo ecuatoriano y a pesar de la mala racha?

Es difí­cil, pero aquí­ estamos en la lucha.
¿Pese a la situación que a traviesan se lo ve tranquilo, cuál es el secreto para soportar crí­ticas e insultos de la hinchada?
Es nuestro trabajo, no puedo taparle la boca a nadie ni cogerle la mano y evitar que se escriban las cosas, eso es responsabilidad de cada uno. Y de los comentarios que existen me tienen sin cuidado, el hincha es así­. Antes de venir aquí­ sabí­a que se podí­an dar las horas difí­ciles. Recuerdo que previo a jugar me decí­an que solo me daban cuatro partidos, pero llevó 17 meses como entrenador.

¿Pero debe existir algún secreto para soportar tanto?
Actuó con responsabilidad y profesionalismo, sé que el fútbol es una actividad de dependencia, nosotros ganamos a través de los jugadores y por eso hacemos una gran labor. Claro que al momento tenemos problemas con los resultados.

¿En 17 meses pasó de la gloria al infierno?
El fútbol es como la vida, a veces uno está arriba, otras abajo, hay instantes en que te conviertes en una estrella, o, en su defecto, te vas de picada. En mi caso solo soy un conocido que trabaja para llevar el sustento a su familia, además cuento con un buen grupo de personas en Emelec.

¿En estos dí­as puede dormir tranquilo?
Como me ves…

¿Lo veo igual como cuando ganó el cupo a la Copa Libertadores?
Siempre duermo bien, a veces me quedo más tarde viendo televisión o me pongo a leer.

¿Y qué lee?
Un poco de filosofí­a… de los grandes hombres.

¿Los grandes hombres han tenido sus situaciones bajas?
Por supuesto, es por eso que leo muchos libros de autoayuda para poder vivir en paz. Y aunque usted no me crea, a pesar de las circunstancias que a travieso, vivo en paz.

¿Se nota?
Tengo todo claro, todo definido, empezando con una familia que me apoya, tengo una esposa muy pura en sus conceptos y eso es mucho para mí­.

¿Qué le dice?
Siempre me respalda, especialmente cuando me va mal en los partidos. Porque cuando ganamos no me dice nada, pero si perdemos me da palabras de aliento y que nunca olvide que muchas personas me quieren.

¿Es decir que cuando gana no se habla de fútbol en la casa?
Puede ser… pero siempre vemos los pro y los contra.

¿La familia es el mejor respaldo?
La Constitución dice que la persona es la célula de la sociedad, pero puedo decir que es la familia, no el individuo. Si uno tiene una familia equilibrada va a encontrar el apoyo en los momentos duros.

De su tiempo en Emelec, ¿cuál es lo peor que ha pasado?
Cuando me toca salir del estadio y no ganamos, la gente nos insulta y grita de todo.

¿Pero esos mismos que lo insultan, usted era lo más lindo del mundo en diciembre pasado?
Me siento calmado, porque cuando vengan los buenos resultados, seguro que esas personas no dirán nada.

¿Es raro que aquellos que lo aplaudí­an, ahora le dicen barbaridades?
Yo los veo como fanáticos y este tipo de individuos existe en todas partes. Hay personas que se ven felices en los estadios, pero allí­ terminan desahogándose de sus problemas. Creo que la gente adinerada es la que más preocupaciones tiene y acude al estadio para gritar de todo. A veces no quiero salir del estadio para no enfrentarme a nadie, pero después veo a esos hinchas en la calle y no dicen nada.
También se debe tener presente que los jugadores y el cuerpo técnico son seres humanos.

¿A pesar de estar últimos en la tabla se ve a un Torres Garcés sereno, en qué cambiará cuando la suerte le sonrí­a?
En nada, hace años no voy a una discoteca y no sé lo que significa tomarme un trago y si ahora ganamos tampoco lo haré. Tengo las cosas bien claras en mi vida. He tomado mucha conciencia de la vida, de lo que me conviene o no y de las situaciones que se presentan, de quiénes son los verdaderos amigos y los que viven el momento.

¿Fanatismo o hipocresí­a en la hinchada?

No podrí­a calificar a la hinchada. Creo que no hay hipocresí­a, porque cuando perdemos hay gente que está callada a la espera de ver ese resultado para desahogarse y nada más. Están tristes y no dicen nada.
No tengo que preocuparme por mi carrera si todos los dí­as sacan técnicos en todas partes del mundo, hoy un entrenador puede ser un dios y mañana un demonio. Vea lo que pasa con los jugadores del Barcelona de España.

< ¿Los técnicos están entre ser dios o demonio?
Puede ser, pero yo no soy ni una cosa ni otra.

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