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Clásico del Astillero es sinónimo de pasión, bromas, discusiones, penitencias, apuestas y otras ocurrencias que le dan sazón al tradicional enfrentamiento entre EMELEC y Barcelona, que este domingo protagonizaran el juego 178 en la historia de los torneos nacionales de futbol.

A pesar de la rivalidad que existe entre ambos equipos, algunos jugadores mantienen buenas relaciones, debido a sus inicios futbolísticos, así la amistad entre el lateral derecho canario, Jairo Montaño y el volante central eléctrico, Jose Luis Quiñonez, quienes ven este Clásico como una buena oportunidad para una apuesta.

Tengo buenos amigos en Emelec; con Jose Luis (Quiñonez) nos conocemos desde que estudiábamos en el Liceo Cristiano. Con Jose Aguirre, Jorge Ladines y Marcelo Elizaga, cuando éramos convocados a la selección, siempre charlábamos“, recuerda Montaño.

Todavía hay dudas en el marca punta de Barcelona para aceptar la apuesta de una parrillada que le planteo Quiñonez a través de Diario Expreso, ya que considera que lo mas importante es defender la divisa amarilla.

Después del partido, un abrazo o lo que sea seria bueno como profesionales. No se si apostaría, hay que ver si me conviene o no la apuesta, habría que analizar bien“, respondió Montaño entre risas.

Mientras que Quiñonez, dijo que solo por tratarse de Jairo Montaño acepta la apuesta y propone que sea una parrillada, aunque esta dispuesto a cambiar el premio si es necesario.

La amistad entre Montaño y Quiñonez se fortaleció en el 2005 cuando fueron compañeros en Liga de Portoviejo de la serie B, que era adiestrado por el uruguayo Juan Ramon Silva.

Considero a Jairo (Montaño) como un buen amigo, pero en la cancha no existen los amigos, especialmente en un clásico donde siempre se deja todo en la cancha“, indica.

El mediocampista azul no recuerda cuantos Clásicos ha jugado desde que llego al Emelec, pero esta seguro de que las estadísticas le favorecen, mientras que Montaño quiere mantener su invicto en el Capwell. “No he perdido ni un Clásico en esa cancha, siempre jugué y gane, el ultimo fue con goles del “Chelo” (Marcelo Delgado) y Miller (Bolaños), el año pasado.

Parrilladas, las mas apetecidas
El partido inmortal no solo se juega en la cancha; lo juegan también los fanáticos de ambos clubes, ya sean oficinistas con corbata, taxistas en guayabera, amas de casa o comerciantes de la bahía Huayna Cápac.

En el caso del emelecista Milton Álava, la ultima vez que cruzo apuestas deportivas de dinero contra un hincha torero por un Clásico lleno la refrigeradora de su casa con carnes de todo tipo y verduras de todo color. “Gane 200 dólares. Fue hace 6 años, ganamos con gol de (Moises) Cuero“, recuerda con un dejo que delata su origen manabita.

Ahora, este comerciante evangélico (hace 2 años), quien promociona en su local de la bahía Huayna Cápac únicamente videos y canciones de índole religioso, dejo de arriesgar dinero y realizar “locuras deportivas“.

Ya no lo hago. Yo me rapaba “a mate”, pintaba el pelo, ponía la camiseta de Barcelona. Es que aquí en la bahía la gente si se presta para eso y mucho mas“.

Explica que el motivo fundamental para dejar de realizarlo fue una terrible gastritis que lo sometió hace varios años y lo mantuvo delicado de salud. “Prometí a Cristo que si me curaba me convertiría“.

Desde que comenzó la semana, Álava ha persistido en desafiar a su vecino de local y amigo, el barcelonista Keleer Cuadros, para apostar una cena con la familia.

Cuadros, igualmente manabita, en primera instancia se muestra renuente a comprometerse. “No desconfío de mi Barcelona. Pero clásico es clásico y hay que ir con cuidado” advertía. Pero, la insistencia de Álava doblego su voluntad.

Tras discutir varias opciones, se inclinaron por una apuesta “light“. En caso de que EMELEC se imponga este domingo, Cuadros deberá pagar el consumo de la familia de Álava en la Parrilla del Ñato, en Urdesa.

En cambio, si Barcelona vence en el Capwell, el que deberá sufragar los gastos del clan Cuadros será Milton, en el “Toro Asado“, ubicado en el centro de la ciudad. Lo que no demoraron en acordar es el tiempo que tienen para cumplirse. “Esto es caliente-caliente. El mismo domingo o a mas tardar el lunes por la noche“, coinciden los apostadores.

También, los comerciantes, admiten que no asistirán a la “Caldera“. “El estadio ha de estar “full” (lleno). Es por seguridad mas que todo”, afirman.

Los clientes de ambos, requieren atención. Para ambos, las ventas de los videos se incrementan por la Semana Mayor.
Por el momento, Keeler matiza el frenético ambiente de la bahía programando canciones (alternadamente) de los equipos idolos del Astillero. En lo que ahora tienen que ponerse de acuerdo, es el sitio para observar el Clásico este domingo.

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