De todo lo bueno que se vio la temporada pasada en donde los Warriors de Golden State consiguieron un título de la NBA más a sus vitrinas, nada se ha podido observar en esta temporada. Pese a ello, los pronósticos de basquetbol y NBA contemplan a los de la Bahía como candidatos al título.

El decepcionante inicio es algo que ni Steve Kerr ha podido creer, pero lo preocupante de todo es que no parece que puedan encontrar la salida a todos los problemas. Ni siquiera Stephen Curry, que cada que pisa la duela hace su mejor trabajo y sigue destacando, ha podido superar la crisis del campeón.

Una temporada que los coloca con récord negativo en cuanto a estadística, pero que por increíble que parezca, los pone a 9 partidos de la cima que ahora tienen los Suns de Phoenix.

El coach ha tenido que salir a declarar varias veces de lo que ocurre con el equipo, como con el último partido en donde los Pelicans les dieron una verdadera paliza:

Sé que tenemos una responsabilidad con la liga, con la franquicia y con nuestros aficionados de poner el mejor equipo posible cada noche, pero eso también incluye mantenerlos sanos en el largo plazo”.

Así explicaba por qué ha dejado sin jugar esta noche a Stephen Curry, Klay Thompson, Draymond Green y Andrew Wiggins. O lo que es lo mismo, sus cuatro mejores jugadores.

En back-to-back, después de ganar el primer partido de la temporada fuera de casa en Houston (están 1-9 en la carretera), los Warriors salieron a la pista del Smoothie King Center de Nueva Orleans con un equipo de circunstancias en un día que era “una oportunidad de jugar para los más jóvenes” pero que acabó como una noche “dura” según Kerr.

Más allá de los 26 puntos de Jordan Poole, que se batió en duelo anotador con Brandon Ingram en la primera mitad, nada que rescatar en un equipo que va demasiadas noches a la deriva. Hoy ya perdía 35-11 antes de acabar el primer cuarto. Ingram fue precisamente el más destacado logrando su mejor marca anotadora de la temporada (38) y metiendo canastas de todo tipo. Volvió Zion Williamson después de tres partidos sin jugar y hasta salió Willy Hernangómez 7 minutos a pista. Así de desequilibrado fue el encuentro.

Los Warriors, siguen deambulando sin rumbo en este flojo arranque de temporada. Stephen Curry, a pesar de todo, sigue siendo el referente de unos Warriors desacertados en el triple.

Es por todo esto que las opciones de revalidar el título cada vez están mucho más lejos. Ni siquiera las nuevas contrataciones y los esfuerzos por parte de los jugadores que brillaron la temporada anterior han podido revertir la caída libre del equipo que más emociones ha levantado en los últimos años en la NBA.

Veremos si, en lo que resta de la temporada y antes de que llegue el inicio de los Playoffs, pueden volver al rumbo en donde se les veía como un equipo inquebrantable. Seguramente los fans seguirán apoyando hasta el último partido, y esto pudiera ser el aliciente que les falta para conseguir hilar alguna victoria.